FORMAS IRREGULARES DE INICIACIÓN EN EL EJERCICIO DE LA PROFESIÓN

          Los comienzos siempre son duros, y más si cabe en nuestra profesión. Bien es cierto que, generalmente el abogado joven ha encontrado multitud de dificultades en los primeros años de ejercicio, sin embargo y con el agravado empeoramiento de la situación económica, estas barreras se han multiplicado exponencialmente, de tal forma, que incluso es bastante habitual encontrar situaciones en que el abogado joven, con el fin de encontrar un empleo, se ve obligado a permitir el abuso de sus propios derechos, algo paradójico cuando otras personas acuden a él para que los defienda.

             La falta de compañerismo, honradez y lealtad a la profesión, se origina cuando algunos despachos abusan de compañeros que están empezando o llevan poco tiempo colegiados, aprovechándose de factores como la coyuntura económica o la necesidad de tener experiencia profesional entre otras circunstancias, para someterlos bajo precarias condiciones a sistemas de trabajo que distan mucho de las garantías y prerrogativas que recoge el ordenamiento jurídico (contraviniendo incluso las propias normas internas de esta profesión). Todo esto produce una seria lacra a la Abogacía, debiendo ser ésta una profesión honorable que trate de cuidar muy mucho las relaciones entre compañeros, para dar así la mejor imagen posible a la sociedad y a los propios miembros que la conforman. Solemnizada nuestra profesión por su regulación en normas deontológicas y en el Estatuto de la Abogacía, no se puede ni se debe permitir este tipo de comportamientos que chocan frontalmente contra todo aquello que significa ser abogado.

           Es por ello, por lo que desde el Grupo de Abogados Jóvenes, nos hemos propuesto el reto de iniciar esta campaña dirigida a la toma de conciencia sobre la proliferación de estas prácticas irregulares. Confiamos en que el mensaje no sólo llegue al abogado joven que es quien sufre la vulneración de sus derechos, y en el que estamos seguros de que germinará la idea, sino también al abogado empleador, que es quien se beneficia de estas condiciones, y del que estamos seguros, y así lo esperamos, tome conciencia.

 

Situaciones comunes al inicio de la profesión

El inicio del ejercicio de la profesión, suele partir de dos figuras:

    I.- Comenzar a ejercer en despachos mediante contratos de colaboración. De esta forma el abogado joven presta sus servicios a cambio de iguala por colaboración en asuntos.

       II.- Comenzar a ejercer en despachos bajo la figura de la pasantía.

 

Breve análisis de ambas situaciones

      I.- Los contratos de colaboración son los más frecuentes. Es muy habitual encontrar compañeros que guardan relaciones profesionales con despachos mediante esta modalidad, el problema es que en ocasiones estos tipos de contratos encubren realmente contratos por ajeneidad que buscan disminuir los costes del despacho colaborador,eximiéndoles de cargas. El grado de habitualidad que presentan los contratos de colaboración es tan alto que los hacen una práctica normal, y en muchos casos, aunque aparentemente normales, lo que generaran son una situación totalmente irregular, ya que se origina una falsa apariencia de contrato mercantil cuando en realidad, lo que se da, es una autentica relación laboral, por reunir los requisitos de dependencia, horarios, vacaciones… Lo cierto, es que la cotidianidad se vuelve contraproducente, puesto que normaliza conductas que en muchos casos son contra legem. Estas prácticas que se generalizan, aunque estén mal hechas, presentan una apariencia de estar bien realizadas, o al menos, no ser tan malas o incluso se llegan a justificar «mis compañeros están igual que yo…» “si no lo hago yo lo hará otro…”. La colaboración es una posibilidad totalmente plausible de trabajar con un despacho siempre y cuando se respeten las características de esta tipología de contrato.

      Pues bien, para dirimir si estamos ante un autentico contrato mercantil, o arrendamiento de servicios, o si las circunstancias y condiciones dotan a la relación carácter laboral, debemos dirigirnos al Real Decreto 1331/2006, de 17 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de los abogados que prestan servicios en despachos de abogados, individuales o colectivos, que en su artículo 1 discrimina mediante un elenco que se conforma como numerus clausus, aquellos hechos que no constituyen relación laboral especial del abogado.

 

       II.- Ante todo decir que esta Junta cree completamente necesaria la pasantía, ya que cuando se finaliza el periodo Universitario se es licenciado en derecho pero ni de lejos Abogado y hace falta mucha práctica y estudio con un compañero o en un despacho para poder comenzar eficazmente en el ejercicio de la abogacía y evitar cometer negligencias. Dicho esto, la figura de la pasantía es de carácter eminentemente docente, y debe entenderse como aquella institución en la que se intercala la formación y el aprendizaje teórico con el desarrollo y aprendizaje práctico de la profesión, contando siempre con la supervisión de un abogado con más años de experiencia que actúe como tutor.

      La pasantía para colegiados únicamente es posible si se materializa mediante el contrato en prácticas o de formación; desde luego no cabe la pasantía sin contrato, ni sin remuneración, gran parte en aprendizaje y en parte dineraria. La regulación del contrato en prácticas para los abogados viene recogida en el Real Decreto 1331/2006 y en el Estatuto de los Trabajadores. Con el fin de formar a los abogados que se están iniciando en la profesión, el Real Decreto 1331/2006 recoge algunas especialidades respecto al contrato en prácticas común, como cierta flexibilidad de horario para hacer compatible las prácticas con actividades formativas.

     Se exceptúan de esta categoría las prácticas externas del alumnado del Máster en Abogacía o de la Escuela de Práctica Jurídica.

     Entendemos que la pasantía, como es entendida, debería limitarse a los NO Colegiados y por ello queremos concienciar a los futuros abogados a que comiencen a conocer la profesión bajo la institución de la pasantía antes de colegiarse y una vez que sean compañeros puedan reivindicar un contrato digno.

 

http://www.icamalaga.es/portalMalaga/archivos/ficheros/1238420630544.pdf

 

DEFIENDES LOS DERECHOS DE LOS DEMÁS… ¿POR QUÉ NO DEFENDER LOS PROPIOS?

 

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